“Convertiremos en franquicia los locales que vendan menos de 800.000 euros al año”. 18-01-2012
Comparte propiedad de Café & Té con la firma de capital riesgo 3i, dueña del 48% de Compañía del Trópico y se define a sí mismo como un “honorable jubilado que como presidente no ejecutivo asesoro a la empresa, pero lo cierto es que controla cada detalle y cada apertura de la firma de franquicias de restauración. Por eso, no es de extrañar que sea el mismo Gustavo Ron el que explique en una entrevista en profundidad en el último número de FRQ las próximas estrategias de la red de cafeterías y el momento en el que se encuentra.
En este escenario el presidente de la compañía hace un duro balance del primer año de la Ley Antitabaco. “Sólo refiriéndome a las 119 cafeterías propiedad de la central, y de forma muy especial a las ubicadas en centro comercial, la prohibición de fumar ha dañado del orden del 30%”, mientras que para los locales de calle informa de un efecto dispar, “desde locales con terraza en donde apenas se ha notado o incluso hemos ganado derivados de otros locales sin terraza”, explica. En general, el balance del año para la cadena ha supuesto un 6% menos en ventas comparadas y con respecto a los locales, del cierre de aproximadamente diez.
Entre sus estrategias Gustavo Ron destaca su repliegue a los centros turísticos y a las grandes localizaciones, con importante población flotante de turistas y viajeros de negocio “que permiten que mantengamos creciente nuestra fortaleza en el entorno de La Rambla de Barcelona o de La Puerta del Sol”, cuenta, “nos interesa mucho Barcelona, más Madrid y luego abrir en los mejores sitios de Valencia, Sevilla o Bilbao, ciudad en donde valoro un local en la Gran Via”. Como ejemplo, Café & Té contará con más de once cafeterías alrededor de la Puerta del Sol de Madrid, que aspiran a facturar más de 800.000 euros al año.
En estos momentos de crisis las estrategias se adaptan a las circunstancias, por eso justifica “ciertas cosas en franquicia que quizá sorprendan como comprar a algunos franquiciados sus negocios, que no hayan sabido o querido gestionarlo, y por otro lado contamos con una serie de locales propios en los que no es prioritario continuar en propiedad, por lo que hemos decidido convertirlos en franquicia.” Gustavo Ron explica que no es una forma de liberarse de las malas ubicaciones, sino que saca a franquiciar “aquello que tiene un tamaño que permite ser comprado y que la empresa no cree prioritario mantener, ya que esa energía la quiere consumir en locales donde se vendan más de 800.000 euros, cuando antes nos conformábamos con 300.000”.
Mientras para Café & Tapas anuncia la retirada de su franquicia porque es un formato más complejo. En cuanto a la aventura londinense, a Gustavo Ron no le duelen prendas al reconocer que cometió un error ya que “no conocíamos el mercado y lo prudente es asociarte con alguien que lo conozca y el siguiente error fue abrir cuatro establecimientos al mismo tiempo, no uno”, al menos esta experiencia le ha servido de aprendizaje como a todo buen empresario.
Otro reto más es ubicarse en las cafeterías de hoteles para abrirlas a la calle y refrescar su oferta o un proyecto que pasa por estar presente en hospitales, “donde podríamos romper los esquemas y ayudar a la gente a evadirse de su estancia en el hospital, pero de momento, es sólo una idea”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario