Sant Andreu de Llavaneres. (Redacción).- La bonanza en las temperaturas ha provocado un ligero avance en la cosecha de los primeros guisantes garrofales. Los productores del popular "pèsol" de Llavaneres que se cultiva en una pequeña zona comprendida entre el mismo Sant Andreu, Mataró y Arenys de Mar ya han empezado su recolección.
Las primeras noticias sobre este tipo de guisante en Llavaneres datan del siglo XVII. Francisco Zamora atestigua, en el libro Diario de los viajes y Hechos en Cataluña , la presencia de guisantes tempranos en las cercanías de Mataró, que se destinan a la comercialización en Barcelona desde la mitad del invierno. Las referencias perduran durante los siglos XIX y XX.Durante los años treinta, hay constancia del vigor de la producción de guisantes y de la exportación de este producto en Francia.
En Llavaneres se cultiva el llamado Guisante garrofal, la presencia de una variedad del que en los campos de garrofal se considera que propició una adaptación específica en la zona. Su principal rasgo diferenciador es su gran dulzura. Se siembra el mes de octubre en terrenos silíceos y arenosos. La semilla que se utiliza, la producen los mismos campesinos de la villa. Alrededor de marzo comienza la cosecha, que se alarga durante uno o dos meses y que concluye con unas jornadas gastronómicas.
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